Sobre nosotras

Hace diez años, mi mamá y yo cosimos nuestra primera prenda en la mesa de la cocina. Teníamos una vieja máquina, una caja de hilos y una ilusión enorme. Ella ponía la calma y la experiencia; yo, las ganas de probar cosas nuevas.

Empezamos vendiendo a vecinas, y cada pedido salía con una nota escrita a mano. Hubo ferias, noches largas, errores y muchos aprendizajes. Siempre terminábamos igual: chocando las manos y diciendo “seguimos”.

Hoy esta tienda es nuestro taller abierto. Elegimos telas con cariño, hacemos series pequeñas y cuidamos cada detalle pensando en cómo te vas a sentir cuando lo vistas.

Si has llegado hasta aquí, ya formas parte de nuestra historia. Ojalá encuentres una prenda que te abrace y te acompañe mucho tiempo. Gracias por caminar con nosotras estos diez años; lo más bonito es compartirlos contigo.